domingo, 24 de julio de 2011

VIETNAM I ( Poema de la Carpeta ACTO DE FE, 1974) Simón Kargieman


Nixon,
un señor Presidente
de la nación más poderosa 
del planeta,
una nación de 200 millones
de habitantes,
tiene problemas con un pequeño país
llamado Vietnam del Norte.
Hace años que Vietnam del Norte
no le gusta,
allí no piensan cómo él,
tienen otro modo de vivir,
piensan por su cuenta,
y Nixon,
el poderoso señor Presidente
de la Nación más poderosa 
del planeta,
resolvió pensar sobre cuál
podría ser la manera de convencer
a los habitantes del pequeño país
para que estuvieran de acuerdo
con él.
Y descubrió
que si los gigantescos B-52 lanzaban
20.000 toneladas de bombas sobre
las ciudades y los hospitales,
20.000.000 de kilos de bombas,
cantidad equivalente a la cuarta parte
del total de las bombas que Alemania nazi
arrojó sobre Gran Bretaña entre 1939 y 1945,
convencería a los incomprensibles seres humanos
que tienen la absurda ocurrencia de no estar
de acuerdo con sus ideas de paz, orden,
soberanía, etc., de que aceptaran sus inquietudes
humanitarias.
Ayer,
23 de diciembre de 1972,
en el ataque Nº 41 en 6 días,
alcanzó uno de sus objetivos más importantes,
el que más debe haber regocijado su corazón
generoso y conmovido por el destino humano:
la agencia noticiosa de Hanoi, la capital
enemiga, se encargó de reconfortarlo de la
siguiente manera: "Oficialmente se informó
también que numerosos enfermos, médicos y
enfermeros resultaron muertos o heridos en la
mañana de ayer cuando la aviación norteamericana
bombardeó el Gran Hospital de Bach Mai. Alcanzado
por varias bombas de gran calibre, el principal
edificio del hospital quedó enteramente destruido,
así como varias salas, el servicio de urgencia
y parte de la maternidad".
Pero, al final de cuentas, no es este trivial suceso
el de mayor importancia, el que más entusiasma al señor
Presidente
Nixon.
En verdad había algo que lo tenía sumido en tiránica
congoja desde hacía varios días: que sus valientes soldados,
los que desde hace años dan sus vidas en el pequeño 
Vietnam por la salvación de la humanidad, estaban tristes
por tener que pasar la Navidad lejos de sus hogares,
lejos de sus padres, novias, esposas, hijos, y halló, como
siempre, la solución.
Esa solución, fruto de su cerebro privilegiado,
del cerebro prodigioso de un señor Presidente
que dirige a los 200 millones de habitantes
del país, cuya mayoría acaba de reelegirlo
en virtud de sus denodados esfuerzos por la
confraternidad universal, la reproduce, tanbién, el
comunicado oficial, que dice, escuetamente:
"Informaciones procedentes de Saigón señalan
que el vocero norteamericano mayor Gilbert Whiteman
ha confirmado la llegada a la capital Survietnamesa
del cómico Bob Hope, que presentará su número festivo
de Navidad a los soldados norteamericanos".
Ahora, señor Presidente Nixon,
puede brindar esta noche
junto a su mujer e hijos, con lágrimas en los ojos,
por el amor entre los seres humanos, y luego
dormir,dormir apaciblemente al arrullo de una
dulce canción de nochebuena, en paz consigo mismo
y con sus súbditos.

simón kargieman

No hay comentarios:

Publicar un comentario